#Tenemosmemoria: Alfabetizadores Manatienses: Manuel de Jesús Tejeda Bejerano.


Escrito por: MSc. Miguel Carracedo García (profesor del IPR Geonel Rguez Cordoví, Manatí, Las Tunas)

Manuel nació el 14 de Diciembre de 1944 en Manatí (actual provincia de Las Tunas), se incorporó a la Campaña de Alfabetización en el primer grupo de brigadistas “Conrado Benítez “.

Su decisión de participar en la campaña la tomó en momentos de gran efervescencia revolucionaria, cuando nuestro Comandante en Jefe planteó la necesidad de hacerlo y que, precisamente, serían los jóvenes quienes llevarían a cabo esta difícil e invalorable tarea de la Revolución Cubana. Su familia le apoyó y estimuló en su decisión. Tenía 17 años cuando se inició en la campaña.

La edad de sus alumnos abarcaba un rango entre 8 y 55 años. Le correspondió alfabetizar en una región muy intrincada denominada Canadá, en el territorio de Mir (actual provincia de Holguín). Es una zona geográfica muy baja localizada en la desembocadura de un río conocido como La Rioja donde los campesinos se dedicaban al cultivo de arroz.

Manuel recuerda haber sido asesorado en su tarea alfabetizadota por la maestra María Magdalena Rodríguez.

Tuvo experiencias positivas y negativas en su noble labor. Siempre le ha conmovido la humildad y el agradecimiento que le demostraron aquellas personas tan pobres con las que convivió en ese período.

Recuerda haber compartido con ellos su modo de vida; haber aprendido a cortar leña y a trabajar en el arroz. Recuerda también haberle construido una letrina a una anciana que hacía sus necesidades en el monte y, hasta haber mediado entre familias que no tenían buenas relaciones y les era difícil juntarse para ser alfabetizados.

En una ocasión, los padres de Manuel le sorprendieron apareciéndose en el lugar donde alfabetizaba; cuando observaron las condiciones en que vivía, así como los trabajos que estaba pasando, su madre le espetó: ¡Manolito, tú te vas con nosotros! Ante lo que, Manuel, con firmeza, contestó: “¡no! Yo me voy cuando termine de alfabetizar”.

Semanas más tarde, -y cuando faltaba poco para entregar la zona-, la presencia de alzados contrarrevolucionarios que lanzaban papeles con amenazas de muerte a los alfabetizadores obligó a las autoridades revolucionarias a desmovilizar a los que allí se encontraban para ponerlos a salvo. De esta inesperada manera, concluía a pesar suyo aquella noble tarea que con tanta ilusión y amor desempeñaba Manuel.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s